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Todo no es trabajar, en aquel lugar destacan tres grandes edificios que enmarcan una plaza donde se celebran fiestas en las noches menos frías, con música en directo y kiosco. Un centro de comunicaciones que permite a los que allí viven comunicarse con el exterior, no hay otra forma. Un segundo edificio es un impresionante jardín botánico, lleno de plantas y fuentes con agua, un lugar lleno de vida, fértil y hermoso, allí las protagonistas pasan tiempo porque es un sitio maravilloso. A estos dos edificios se une un tercero, un gigantesco y precioso gimnasio con una piscina olímpica cubierta con una cúpula de cristal que permite ver un inigualable cielo. Sin ninguna duda un lugar perfecto para entrenar, ideal para las necesidades que posteriormente tendrá Irina.

El turno de trabajo del grupo es el nocturno, entran a las 10 y salen a las ocho de la mañana del día siguiente.  Trabajan seis noches seguidas y la séptima libran. La mañana del séptimo día Irina muestra su intención de ir al gimnasio, Thalia decide ir con ella y pasar por el centro de comunicaciones para hablar con su familia, es la primera salida de la casa que no tiene nada que ver con el trabajo. En el centro de comunicaciones conocen a Chloe. Chloe mantiene una relación muy especial con Pietro, una relación prohibida, por lo que la mantienen en secreto. Thalia empatiza enseguida con la joven teleoperadora y rápidamente urden un plan para que ella y Pietro estén juntos durante la fiesta organizada para esa noche. Irina va al gimnasio y Pietro le enseña la impresionante piscina, acuerdan que irá a nadar todos los días.

Aquella noche en la fiesta se abre una puerta a nuevas relaciones, a relaciones con personas fuera de la casa y el pequeño universo en el que viven se amplía.

Irina guarda un secreto. Ella se ha inscrito en una competición deportiva extrema muy conocida en todo el universo. Su padre siendo joven participó y la ganó, pero esas cosas no se las ha contado a nadie.  En la fiesta de la noche de las dos lunas, reunidos en la plaza como en otras ocasiones, Carol les dice que ya es oficial el lugar donde se celebrará la competición y va a ser en aquel recóndito lugar.

Irina se ve sorprendida y de alguna forma asustada por la noticia. Cuando se publique la lista de los participantes y su nombre figurará en ella dejará de ser su secreto.

Es aquí que se produce un punto de inflexión, ya no es tan importante lo que sucede en el día a día de las protagonistas, sino que aparece un nuevo factor que vertebrará la vida de todas y tiene que ver con el deseo de Irina.  Se inicia pues, una nueva etapa.

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